Un libro infantil repleto de aventura, magia y misterio, ideal para niños que sueñan con descubrir mundos extraordinarios.
|
Carla y Oliver pasan unos días en la casa de su abuelo, junto a un faro que se alza sobre un acantilado azotado por el viento y vigilado por gaviotas.
Los días avanzan con calma, hasta que descubren una puerta vieja, cerrada con cuatro candados. Las palabras del abuelo son claras: “Nunca, jamás, por nada del mundo, crucéis esa puerta”. Pero hay misterios que no pueden ser ignorados… |